7. Como quien da un refresco

Justo terminé con La Celestina y vibró el móvil. ¡Menudo salto di! ¡Casi me caigo de culo! Miré la pantalla y era Marta. ¡Joder qué liada! Las chicas tienen que contar a sus amigas cada vez que les habla un chico, fijo que Laura le había soltado lo de mi propuesta de hacer lo de inglés juntos.

No pude resistir la tentación. Le di al play y, efectivamente, se lo había contado. Solo me quedé con la última frase: “está con Pablo y el pavo lo único que tiene que hacer es chasquear los dedos para que una chica ansiosa de sexo aparezca a su lado. Pero si te soy sincera la mayoría de los tíos populares son unos gilipollas integrales. Ánimo campeón”.

No supe qué pensar. Me dijo que estaba con un tal Pablo, que seguro que sería el treintañero que la iba a buscar en su coche rojo al instituto, pero daba por sobreentendido que me gustaba. Definitivamente no hay quien entienda a las chicas.

Quise ponerme a estudiar pero necesitaba sacar la cabeza por la ventana a que me diera el aire.

FUENTES DE INSPIRACIÓN

GRANDES ÉXITOS DE MANOLO GARCÍA: Como quien da un refresco, Ardieron los fuegos, Del bosque de tu alegría, En el batir de los mares, Fragua de los cuatro vientos, Lo quiero todo, Pájaros de barro, Niña candela, Prefiero el trapecio, Prendí la flor, Sin que sepas de mí, Un año y otro año, Zapatero. EXTRAS: En algún lugar de Duncan Dhu, Nunca te olvidé de Morat, Lobo hombre en París de La Unión, Pastillas para dormir de Estopa.