3. Ahí va una niña

Que te mole una niña rica, con cara de buena y que suba fotos a Instagram recién maquillada, posando como una diva millonaria de esas que acompañan a los cantantes de reguetón… No es lo mejor que te puede pasar. Sobre todo cuando tú no eres ese malote, con cadenas de oro, rudo y fuerte, que puede ir soltando billetes como si fueran servilletas de papel.

A la salida del instituto siempre venía un coche rojo. En su interior un chico mayor. No sé si era su hermano, su amigo o su ligue de temporada. Solo sé que se conocieron en las fiestas del pueblo. De todos es sabido que cuando tienes 17 los de 30 te parecen los más atractivos del mundo. Y si tienen coche para llevarte a casa mejor.

Y no puedo hablar por todos los hombres del mundo, pero estoy seguro de que cualquier tío quiere toparse con la chica de sus sueños una noche de fiesta y decirle ‘te quiero’ cada día que pase. Tal cual montaba en el coche le daba su cigarro, fumaba un par de caladas, subía la ventanilla y arrancaba con derrape incluido.

FUENTES DE INSPIRACIÓN

Ahí va la niña de de Andrés Suárez, Amorfina de Marlon, A la orilla de la chimenea de Joaquín Sabina, Agua y Mezcal de Gutarricadelafuente, Cadenas de Maikel Delacalle, De ti me olvido de Love Yi junto a Recycled J y Naes Beats, Jóvenes no tan locos de Funzo & Baby Loud, La distancia de Dvicio, La Flaca de Jarabe de Palo, Llamando a la tierra de M-Clan, Más de cien mentiras de Joaquín Sabina, Me va bonito de Zetazen, Mi Lugar de Sinsinati, No te preocupes por mí de Leiva, Soldadito de hierro de Nil Moliner, Te esperaré toda la vida de Dani Fernández, Regresar a mí de Lionware, Si por mí fuera de Beret.