23. ¡Qué alegría más tonta!

No sé cómo lo hice pero pasé la mejor hora y media de mi vida en una biblioteca. La conexión entre Laura y yo fue tan espectacular que salí de allí con la sensación de conocerla de toda la vida y con una hoja entera escrita en inglés sin faltas de ortografía. Le pedí que esperara un momento y fui a la máquina de refrescos a sacarle una Fanta.

Volví con una de naranja y otra de limón para no fallar. Y eligió la de limón. Añadimos una hora más en el banco de la entrada y me sentí volar sentado ahí, charlando sobre temas que no entendíamos ninguno de los dos. Por fin me solté y conseguí que me conociera un poquito más. ¡Qué alegría más tonta!

FUENTES DE INSPIRACIÓN

Qué alegría más tonta de Pereza, Carolina de M-Clan, Cheque al portamor de Melendi, Física o química de Despistaos, Éramos reyes de Funambulista, Como Camarón de Estopa, Jóvenes eternamente de Pol 3.14, La Lola de Café Quijano, Insurrección de El Último de la fila, Insoportable de El Canto del loco, Fuego de Estopa, El secreto de las tortugas de Maldita Nerea, Copenhague de Vetusta Morla, Aunque tú no lo sepas de El Canto del loco, Caminando por la vida de Melendi, Feo, fuerte y formal de Loquillo y Los Trogloditas.